12.4.05

Palo para Todos

El fin de semana me pasaron varias cosas:

- Volví a la Blondie después de años para ver a Miranda (grupo que no conocía hasta hace tres semanas pero que Ram me venía advirtiendo hace meses que me debía gustar: me gustó, en efecto). Bailé con mi hermana y con Manguac. Se me cayeron las gafas al suelo y de milagro las encontré intactas un minuto después entre medio de las piernas de una lola. Transpiré como un animal, nunca en mi vida había estado tan sudado. Creo que tengo severos problemas de metabolismo. Miranda se escuchó como las pelotas. Pali y Lulú Jam son una porquería nefasta que no entiendo. La Blondie está igual a cuando la visitaba semanalmente, pero me cargó que pasaran un video porno en medio de una canción. Le tuve que tapar los ojos a mi núbil hermana para que no viera el coito.

- Asistí al derby del fútbol chileno, otra vez con Manguac. Me estoy juntando demasiado con Manguac. Esa mañana jugué a la pelota con Manguac y luego lo sicoanalicé. Bueno, casi. Otro día cuento porque nos llamamos mutuamente 'Manguac'. El superclásico, para variar, fue una mugre. Por suerte al final los pataduras se agarraron a combos, porque daban ganas de bajar uno mismo a la cancha y agarrarlos a aletazos a todos por troncos. Para coronar, al final nos dejaron encerrados 45 minutos y cuando abrieron las puertas los pacos agarraron a medio mundo a palos y luego debimos atravesar una guerra de camotazos. Así da gusto ir al estadio.


Vida Social: a la derecha, Manguac; a la izquierda, Manguac.


- El domingo disfruté el mejor programa de TV que he visto en años. La edición de Tolerancia Cero estuvo magnífica, de verdad. Jamás pensé que un sujeto que desprecio como Fernando Paulsen me abriera los ojos respecto a algo: si los chilenos votamos por un tipo de gobierno, luego no podemos quejarnos por cómo funciona. En castellano: si elegimos con entusiasmo un sistema neoliberal-talibán, no podemos después andar lloriqueándole al Estado porque sube la bencina, los micreros son ladrones o no hay plata para auspiciar al equipo juvenil de hándbol. Nosotros día a día ayudamos a sustentar este sistema inmoral con nuestra desidia.

No fue poco para un par de días.